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La CE obliga a especificar el origen del etiquetado en la carne

Los cambios entrarán en vigor en abril de 2015 con el objetivo de dar tiempo suficiente al sector para adaptarse. Hasta ahora esta exigencia sólo se aplicaba en la UE para la carne de bovino.

13 de enero de 2014. La Comisión Europea ha obtenido luz verde de los Estados miembros para introducir nuevas normas de etiquetado que harán obligatorio indicar el origen de la carne fresca, refrigerada o congelada de porcino, ovino, caprino y avícola. Una norma que hasta el momento sólo se aplicaba en la UE para la carne de bovino.

Los cambios entrarán en vigor dentro de año y medio, concretamente en abril de 2015, con el objetivo de dar tiempo suficiente al sector para adaptarse. La propuesta de Bruselas ha contado con el apoyo mayoritario de los gobiernos europeos en una reunión del Comité permanente sobre salud animal y la cadena alimentaria, que forman expertos de los veintiocho. Sólo Suecia y Polonia votaron en contra de las nuevas reglas y otros tres países, Repúbica Checa, Bélgica y Rumanía se abstuvieron.

El objetivo es que los consumidores puedan elegir el producto que adquieren sabiendo cuál es su procedencia, gracias a un etiquetado "más claro" que informará de los lugares de "origen" del animal que se ha obtenido la carne, señalando el Estado miembro o países terceros implicados en la producción.

El nuevo sistema de etiquetado obligatorio establece un "vínculo" entre la carne comercializada y el animal del que procede ya que indicará el origen del dicho animal, según señala la Comisión.

Se abre un debate por el sistema de "semáforos" para la información nutricional

La eficacia y las posibles repercusiones del sistema de "semáforos" para la información nutricional, adoptado por Reino Unido, ha sido objeto de debate tanto del Comité Permanente de la Cadena Alimentaria como en la reunión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores.

13 de enero de 2014. Reino Unido adoptó el pasado mes de junio un sistema híbrido de información nutricional, de carácter voluntario, los llamados semáforos, que combina el modelo GDA/CDO (cantidad diaria orientativa), con códigos de colores (rojo, amarillo y verde) en función del contenido alto, medio o bajo en grasas, grasas saturadas, sal y azúcares por cada 100 grs.

A lo largo de las últimas semanas, este modelo de Reino Unido ha sido objeto de debate tanto en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria, como en la reunión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores, donde se ha cuestionado su eficacia, las posibles repercusiones en el mercado interior, así como la base científica que le da soporte.

En la reunión del consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, que tuvo lugar los pasados 16 y 17 de diciembre, nuevamente se cuestionó este modelo y 17 países, entre ellos España, solicitaron a la Comisión Europea que elabore un informe sobre la validez jurídica de este modelo dentro del ámbito del derecho comunitario.

La Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha recalcado que el modelo del Reino Unido puede conllevar importantes repercusiones para nuestros productos, según ha comunicado a su vez, la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE).

Se crea la Agencia de Información y Control Alimentarios, AICA

 

Entre sus funciones, la Agencia establecerá y desarrollará el régimen de control necesario para comprobar el cumplimiento de la ley de medidas para la mejora de la cadena alimentaria.

13 de enero de 2014. El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha puesto en marcha la Agencia de Información y Control Alimentarios, AICA. Un organismo creado en el marco de la Ley de medidas para la mejora del funcionamiento de la cadena alimentaria.

Entre sus funciones, la agencia gestionará los sistemas de información, seguimiento y análisis de los mercados oleícolas y lácteos, así como el análisis y difusión de sus resultados. En este sentido, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente creará un sistema de información, seguimiento y análisis específico para aquellos sectores o mercados alimentarios que considere especialmente sensibles o estratégicos.

Para ello, la agencia establecerá y desarrollará un régimen de control para comprobar el cumplimiento de las obligaciones por parte de los operadores, con el objeto de comprobar la veracidad de los datos que se incorporen a los sistemas de información de mercados.

Al mismo tiempo, establecerá y desarrollará el régimen de control necesario para comprobar el cumplimiento de la ley de medidas para la mejora de la cadena alimentaria.